Una de mis grandes pasiones es ir a toda velocidad en el coche, sentir que haces un cambio de velocidad perfecto, sentir como el motor revoluciona y la sonrisa involuntaria se revela; pero como todas mis grandes pasiones, casi no lo hago. En la ciudad de México es casi imposible manejar, mi precepción es que los martes y jueves son los  días más complicados, los martes con más tráfico y los jueves donde se maneja a lo bestia.

Los jueves en particular me frustro, no solo por no poder manejar relajada y rápido sino porque tengo que estar muy atenta de cabezas huecas y zombis al volante. Ejemplos como necios en sentido contrario en avenidas, camiones de pasajeros dando vuelta a la izquierda desde el carril derecho para tomar el otro sentido de una vía principal y en vuelta prohibida, coches estacionados en tercera fila, hacen que los clásicos despistados que se cambian de carril abruptamente o frenan por no medir la distancia, se agradezca o sienta como parte de la vida normal.

Hoy admirando la destreza de los zombis supuse que el mayor número de accidentes automovilísticos en el Distrito Federal eran los jueves. Al meterme a la página del INEGI descubrí que no era así, aquí les dejo unos datos curiosos sobre accidentes automovilísticos:

El estado con menos accidentes es zacatecas (claro que el dato no es proporcional con el número de habitantes o las necesidades de traslado). El que tiene más es Nuevo León. Nuestra amada ciudad de México está en el número 27 con 17120 al año (los datos son del 2012).

Encontré también que a pesar de la idea de que las mujeres manejamos pésimo el 75 por ciento de los accidentes son hombres los conductores, 9.4 mujeres y el resto son personas que se fugaron (igual aquí falta la proporción por género y que conduce un automóvil).

La segunda causa de accidente es colisión con objeto fijo ¿ven a lo que me refiero con zombis al volante? 2298 descerebrados andan por ahí manejando. La primera razón es el clásico, 12227 “besitos” entre coches.

Y el día con más accidentes en mi amada ciudad es el viernes, el más “seguro” es el domingo.

Día de la semana Número de accidentes
Lunes 2516
Martes 2472
Miércoles 2487
Jueves 2508
Viernes 2620
Sábado 2447
Domingo 2070

¿Cómo reeducar a hombres con comportamientos inapropiados y ofensivos?

Perro viejo no aprende nuevos trucos, esto parece real en humanos con mañas morbosas, como el saludar y “acariciar” la cintura o la silueta de la mujer o el decir un comentario de la blusa que alguien usa señalando entre el hombro y el cuello.

¿A caso importa si ese animal primate ha sido acusado socialmente de un sin fin de inmoralidades? El comportamiento sigue, pero ¿Es entonces porque no ha habido consecuencia palpable? O ¿porque vivimos en una sociedad a favor del machismo velado?

Tal vez la razón sea todas las anteriores y otras más tristes, pero mientras tenga vida lucharé por un trato digno para todos los humanos y repudiaré abiertamente el abuso sexual.

Mi perrito Cachochis, seguía aprendiendo trucos a sus 16 años de vida y me enseñó que lo seres vivos tienen la capacidad de hinchar el corazón con amor.

Hoy estaba leyendo un artículo en donde se criticaba la ligereza del uso de la estadística en las ciencias sociales o la mala interpretación de los datos o la aplicación errónea de métodos, en el artículo lo comparaban con lo poco ético que sería un médico al diagnosticar mal o al recetar una dosis indebida, ya sea por falta de conocimiento o por un tipo de malicia como el investigador que no presenta toda información recabada.

 

Pensaba en cuanta gente se comporta de manera similar: acciones como falsear datos o el vecino que encuentra dinero en el pasillo y lo toma sin siquiera preguntar o el amigo que presta la cédula profesional a su colega que no terminó la carrera. Son acciones no pensadas, sin malicia aparente, pero al igual que el doctor que diagnostica sin estar seguro o receta el medicamento adecuado pero la dosis incorrecta, está haciendo daño. La ignorancia es nuestra peor compañera, no es que no sepamos que está mal la acción inmediata, nuestra ignorancia recae en la visión, no pensamos en cómo afecta ese “favor” a mi sociedad, esa sociedad en donde  también forma parte mi familia y uno mismo. Falta de visión.

Hace muchos años, en mi trabajo, salí a comprar un desayuno, en ese momento llegó mi jefa a la que le dije-avisé que iría por ese antojo y pregunté si apetecía algo. Mi tono fue familiar, como si me dirigiera con una amiga (era muy joven, ignorante, igualada o todas las anteriores), regresando, mi jefa me mandó llamar y me comentó que era una chica caprichosa insistiendo que mi principal problema era el  no tener visión, después de otros detalles que contaré en otra ocasión salí bastante preocupada por mi forma de pensar.  A partir de ese momento busco de vez en vez esa tan mentada visión. Creo que aplica en estas situaciones de la vida diaria.

 

A ver qué tal esto:

Visión: pensar y actuar para el buen fututo de nuestra sociedad.

 No sé si sea pero sí sé que la falta de ética y la presencia de ignorancia es lo opuesto.

Este fin de semana olvidé el celular; por más de 24 horas no vi Twitter, correos electrónicos, Facebook, Pinterest, StumbleUpon, la hora cada minuto, no vi noticias, Whatsapp, Telegram, Foursquare, no hice checkin, no busqué el grado exacto del clima, tampoco perdí horas intentando editar una foto para luego subirla a Instagram, no use un solo hashtag.

 Me dediqué a disfrutar el maravilloso clima, las increíbles  y bellas noticias dichas de viva voz, escuchar la plática, sentir la luz del sol, reír de cosas simples, descubrir árboles con frutas raras, cocinar en equipo, lavar trastes, amar y disfrutar de la gente con quien decidí pasar esas horas y volverme a sorprender de lo maravillosos que son. Aprendí una canción nueva, jugué, busqué la mano de mi novio al caminar (en vez del teléfono), sudé, disfruté.

Fue un accidente lo que me hizo recordar lo maravilloso de los fines de semana; ahora intentaré “olvidar” mi teléfono mucho más seguido. Lo recomiendo ampliamente.

Soy el verde de los árboles, soy el agua de los ríos; soy madre de políticos, agricultores, asesinos y diosas.

Tengo la edad de cinco soles y rejuvenezco cada primavera y cada vez que el bebé sonríe. Soy fértil y mi fruto es blanco con cabellos dorados; soy campo y soy ciudad. Soy tu todo.

Soy la que te acepta, perdona y siembra esperanza en los cielos, soy y tengo razones para que me quieran.

Si eres de los chicos afortunados que han logrado tener una relación significativa, llena de confianza y comodidad con tu pareja, si tienes la fortuna de tener una relación en donde entienden que el cuerpo humano tiene necesidades y los gases y eructos son naturales, si no le importa que lo hagas enfrente de ella, te recuerdo que a ninguna persona le gusta el sonido u olor del cuerpo humano en reposo, muchas veces ni al mismo ser. Por lo mismo no hay que descuidar el romanticismo ni la intimidad erótica de la pareja.

 Aquí propongo unos tips que no pueden fallar:

  1. No hay nada más sexy que un hombre que sabe lo que hace. Hace poco leí que un hombre que prepara la cena se vuelve mucho más atractivo, es muy cierto. Prepara una cena romántica, no dejes que tu pareja haga nada, dale una copa de vino, o dos o las que quiera, mientras tú haces magia con los ingredientes de la cena. Platica, cuéntale sobre un tema que conozcas pero sin ser presuntuoso, lúcete. También escucha, se trata de tener una conversación, eso significa que los dos hablan sobre un tema, o varios, pero con un hilo conductor. Sí, debes escuchar y al mismo tiempo cocinar, suena complicado pero se puede lograr.
  1. Se el dueño de sus risas. Esto es la llave de oro que te abre las puertas del amor, o por lo menos de una gran noche que te garantiza un recuerdo digno de almacenarse en la memoria, si la haces reír será tuya. No solo la persona se verá más atractiva sino que tú te verás más encantador, estarás agregando puntos al erotismo, además de garantizar que la están pasando bien. La risa es uno de los mejores reforzadores de la vida.
  1. Se detallista, arréglate un poco, usa loción, yo soy muy fan de las barbas pero eso ya es al gusto.
  1. Déjale notas o mensajes esporádicos, de preferencia sin faltas de ortografía, un mensaje de amor con faltas ortográficas es como el cuerpo más delicioso y ardiente del mundo pero con mal aliento.
  1. Dedícale una canción. Cuando digo dedicar me refiero a decir las peligrosas palabras “te dedico esta canción”, no sólo la pongas y esperes que mediante esporas le llegue la idea de que es una canción pensada especialmente para ella (o él).
  1. Admiración. Hay detalles que se olvidan con el tiempo, el hacerle saber a tu pareja que la admiras es uno de ellos (y es de los importantes).
  1. Descubre, juega y aprende. La seducción lenta pero segura es lo mejor. Recuerda el inicio de la relación, como todo era apasionante, descubrías toda su piel. Vuelve a hacer eso, el cuerpo humano tiene tanta piel como para solo concentrarnos en unos cuantos puntos, tómate el tiempo que necesiten. Coge con amor y cuando terminen vuélvanlo a hacer, mientras más lo practiquen mejor.
  1. Habla y escucha. Cuéntale, fortalece la comunicación, el objetivo es conocerse y qué mejor manera de hacerlo que hablando, todos los problemas inician con una mala comunicación.
  1. Grítale al mundo lo que sientes. Se impulsivo, llévale serenata o mándale flores o bésala apasionadamente a la mitad de la calle de la plaza.
  2. Ábrele la puerta del coche. ¡Por dios! ¿Quién les dijo que dejaran de hacerlo?
  3. Mimar, consentir, reír y disfrutar son las acciones mágicas.

Precaución: Con excepción del sexo y la comunicación, en ese orden, te cuidado con la frecuencia de estos consejos, si los haces con demasiada frecuencia pueden repercutir en la salud mental.

Es un  hecho que mucha gente sabe cómo contar relatos eróticos, historias con las que se sueña.

Desde hace días he intentado escribir un relato erótico para participar en un concurso. Pensaba en algo que gustara a la mayoría, entonces les pregunté a mis amigos lo que para ellos significaba lo erótico. La mayoría no supo o prefirió  no contarme sus “aberraciones”. Las aberraciones siempre son las más divertidas. Otros se enfocaron en describir una sensación placentera, unos en el acto de la penetración, mientras que algunos contaron  detalladamente todo menos el acto sexual. Pero la aproximación al erotismo que más me gustó fue: “Erótico para mí es como el límite de poder tener y no tenerlo” yo agregaría “aún” al final de la oración.

 

Considero que el erotismo es un arte que el mismo Eros provee. Basta con un simple beso de él para que un humano lo busque toda su vida. Es el movimiento lento y la creación de un lenguaje propio. El erotismo es dejarse besar con la mirada, sentir la humedad del cuerpo sin tocar, morderse el labio con el deseo de ser mordido; es la seducción, envenenarte por mano de la música y compartir el narcótico. Son esos extraños momentos de embriagués y de sonrojarse al descubrir un poco más de piel.

 

Hay gente que exhala la seducción por los poros.  Yo no he sido dotada con ese don o si lo tuve se me cayó de la bolsa, por lo tanto escribir un cuento sobre el tema me cuesta mucho trabajo, caigo en aburridos estereotipos y lo mezclo invariablemente con el amor. En uno de esos intentos revisité mi memoria en búsqueda de algún evento digno de contar. No quiero ofender a mis coprotagonistas diciéndoles aburridos pero es complicado crear una historia completa y compleja basada en momentos íntimos de una vida sexual/erótica promedio. ¿Cómo creas un cuento de una cena y una plática sobre psicología? Seguro no es el camino correcto, algo estoy haciendo mal.

 

Lo rescatable de este ejercicio fue la investigación y el recordar lo que me gusta, lo que me seduce. Sugiero que hagan el ejercicio de contar su relato erótico, de preguntar al otro lo que le gusta lo que para él (o ella) es erótico, tal vez descubran que su vida es mucho más divertida de lo que pensaban.

 El deseo era incontenible, lo deseaba, le pensaba todo el día. Era pasión bruta focalizada en un hombre. La necesidad de ser mordida que le gritaban sus piernas, ombligo y cuello no la podía detener.

 A la mitad de la reunión la atacaban ideas, imágenes inapropiadas, brazos fuertes tomándola por la cintura y labios mordiendo los suyos. Cuando sentía que se ruborizaba tomaba agua y hacía un esfuerzo por interesarse en la discusión de sus compañeros, donde analizaban la definición de “claridad” para utilizar su sinónimo en un manual de procedimientos. Tiempo después, como cuando asalta una idea, recordó su sueño: el lugar no era claro, la luz era naranja, estaba en el asiento trasero de un coche y su amante la tomaba con gentileza y se ponía arriba de ella, recorriendo la mano por su pierna y sus nalgas. La imagen la estremeció desde la espalda hasta la entrepierna lo que ocasionó el regreso a su realidad. Respiró profundo.

 Había momentos en que se reía de ella por imaginar al Adonis llegando a su escritorio por su espalda para tomarla del cuello y cabeza, inclinarla un poco hacia atrás y besarla.

 Al llegar a su casa se metió en la regadera, el vapor borraba los signos del estrés de su espalda y el aburrimiento de sus ojos, el aroma a lavanda la acariciaba, se enjabonó con sus manos sintiendo sus propias caricias concentrada en nada más que en su piel húmeda. La imagen del hombre que le robaba la concentración últimamente la volvió a poseer, está vez ella no opuso resistencia, en ese cuarto húmedo eran libres.

¿Por qué tenemos 500 diputados?

¿Por qué se paga un bono de un millón de pesos por diputado?

¿Por qué Estados Unidos lanzó bombas a Irak para evitar un genocidio?

¿Por qué peleamos entre vecinos?

¿Cómo es que siendo tan aprehensivos no vemos la calle donde vivimos como si fuera nuestro espacio?

¿Por qué no se le da prioridad al peatón, especialmente cuando llueve?

¿Por qué esperamos que nuestros hijos sean diferentes a lo que les enseñamos la mayor parte del tiempo?

¿Por qué no tenemos extraterrestres que nos enseñen todo?

¿Por qué me veo más vieja que Madonna?

No sé si a todos nos pasa o es un súper poder inútil  pero puedo escuchar la vida de los taxistas con gran facilidad, la gran mayoría son fascinantes, otras terroríficas y otras una mentira. Esta es la historia de Abigael (con e).

 

Abigael es un hombre que se ve como de 35 años, tal vez menos, tiene anillos y un tatuaje en el dedo anular de la mano izquierda, maneja un Tsuru y ha sido chofer por siete años; tiene ocho hijos, los primeros seis fueron con su primera esposa, se separó, “pero uno no entiende y me volví a casar” dijo. Su familia es de Tepito, él tiene la secundaria abierta terminada y dice que no importa en qué punto de la ciudad esté o los vericuetos que se vivan, él puede llegar al aeropuerto en 45 minutos.

 

“Me enojo cuando me dicen que por sus papás son marihuanos, mejor que digan que les gusta, yo no soy marihuano y trabajo.”

 

Me contó que su padre era chofer de guajoloteros y era un cabrón porque le pegaba a su mamá y nunca les daba dinero, la engañó y la hizo sufrir mucho.

 

“A mí no me da pena decir que crecí con pura ropa regalada.”

 

Cuando Abigael tenía 7 años jugaba futbol y era muy bueno en ese deporte, jugaba con tenis del número 6 porque su papá nunca le compró unos, llegaron a la final del torneo y el entrenador le regaló sus zapatillas de su número, ese día metió tres goles.

 

Abigael ha trabajado en librerías, bodegas, como chofer particular y taxista, con su primer cheque se compró sus tenis de marca, mantiene a todos sus hijos y nunca le ha dado miedo el trabajo, “mi dinero es para mis hijos, yo no soy de los que se lo guardan porque yo fui de los que no tuvo nada, solo guardo $1000 por si se enferman mis hijas”. Ha estado en balaceras defendiendo a familiares de gobernadores y peleando todos los días con el demonio de la ciudad, el tráfico.

 

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